El teatro dominicano ha visto nacer y desarrollarse a cientos de actores y actrices que se entregan en cuerpo y alma a la hora de interpretar un personaje. Tal es el caso de Ana Rivas quien desde pequeña se mostró sensible al mundo artístico y con el tiempo lo hizo suyo.
Conversamos con ella acerca de sus andanzas en el escenario, aquí lo que nos comentó.
Creciste en un ambiente donde se respiraba arte, cuéntanos cómo fue tu experiencia.
Desde pequeñita me llevaban a ver ballets y obras de teatro porque siempre mostré inclinación por la música, el baile y la actuación. Mi papá se dedica a la publicidad y antes de eso también fue cantante así que crecí en un ambiente completamente artístico, rodeada de cantantes, músicos, bailarines y artistas plásticos.
¿Qué es lo que más te gusta del teatro? ¿Por qué?
Una de las cosas que más me gusta es que se puede intercambiar energía y emociones estrechamente con el público porque hay una relación directa.
¿Cómo y cuándo te iniciaste de manera formal en él?
Ha estado en los escenarios desde pequeña con funciones de ballet, más adelante en agrupaciones musicales y musicales infantiles. Mi primera oportunidad con un papel importante vino de la mano de Nuryn Sanlley en el musical Grease, donde interpreté a Betty Rizzo.
¿Cómo te preparas para encarnar un personaje?
En mi experiencia cada personaje ha venido con su propia cajita de herramientas. Cada uno ha tenido un proceso diferente. Con algunos he sentido más distancia que con otros, de modo que esos obviamente han requerido más trabajo para ser construidos.
Por lo general busco el aspecto de mi propia personalidad que más se acerque al personaje y por ahí comienzo a desarrollarlo.
¿Cuál obra teatral o personaje ha sido tu mayor reto? ¿Por qué?
“A Puerta Cerrada” de Jean Paul Sartre, donde interpreté el personaje de Estelle. Fue mi primera obra existencialista. Fue un reto que me llevó a hurgar en mis aspectos más oscuros para poder sacar las emociones y objetivos precisos de ese personaje. Un proceso muy profundo, pero inmensamente satisfactorio para mí como actriz.

¿Bajo la dirección de quién te ha gustado más trabajar?
Cada director tiene su propio “librito” y su manera particular de hacer las cosas.Todos han sido una verdadera universidad para mí. Naturalmente al trabajar más frecuentemente con algunos ya se crea confianza y comodidad, como es mi caso por ejemplo con Waddys Jaquez y como lo fue con Enrique Chao.
También se dan los casos en los que hay afinidad instantánea, como me sucedió con Carlos Espinal cuando me dirigió por primera vez en “A Puerta Cerrada”.
A tu entender, ¿qué necesita el teatro dominicano?
Más apoyo y protección del Estado, tanto al teatro como a sus artistas.
Ana Rivas es actriz, productora y cantante, ¿cuál de todos estos roles te gusta más? ¿Por qué?
Absolutamente amo los tres. A veces cuando se mezclan todos en un mismo proyecto es un poco más retador, pero igual me satisface.
Además de actuar para teatro, has trabajado en cine. ¿Te resulta sencillo cambiar de una modalidad a otra?
Digamos que cuando hago cine tengo que crear más consciencia con el manejo de la energía para la cámara, que es muy distinta a la de teatro, que es lo que he hecho más.
Eres muy activa en Tik Tok y en Reels, ¿podrías contarnos la historia de por qué decidiste utilizar esas plataformas?
Comencé a utilizarlas literalmente para no volverme loca durante la cuarentena, como una manera de entretenimiento para poder sobrellevar las circunstancias difíciles por la que todos estábamos atravesando.
Descubrí que era una forma de canalizar mi creatividad y poco a poco fui viendo que la gente respondía a eso porque también a través de mí podía tener momentos de distracción. Eso me ha dado el impulso para seguir haciéndolo.
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